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HBO estrena la cuarta temporada de ‘Better Things’ y la lleva al Olimpo de las series

 

No hay moralina que valga ni vagina que lo resista. Si alguien me pregunta de qué va ‘Better Things’ le diría: una mujer, muchas dudas y un montón de crisis existenciales. Porque sí, porque las mujeres somos seres complicados.  ¿Y qué pasa? Absolutamente nada.

Precisamente esa complicación es parte de la magia de ‘Better Things’, la serie creada por Pamela Adlon y el denostado Louis C.K. Esta sitcom tan poco popular, pero tan arraigada en el corazón de sus fieles espectadores es capaz de hacernos ver que ser famoso no importa, que ser actor y vivir de ello es una putada y que ser mujer perimenopáusica y criar a tres hijas egoístas a la vez que te haces cargo de una madre que está como una regadera sin perder tu esencia, es una labor encomiable y, que por desgracia, no hace falta ser una súper mujer para llevarla a cabo. Porque Sam Fox, el alter ego de Pamela Adlon en esta suerte de ficción semiautobiográfica, no es una mujer perfecta: es borde, mala hija y mala madre, a veces. Insegura todo el rato y amiga de sus amigos. Pero, sobre todo, un ser humano; uno capaz de mandarte a la mierda al mismo tiempo que te ofrece un suculento manjar que ha estado cocinando todo el día para demostrarte su afecto. 

Better Things daughters and Sam

Sam Fox aka Pamela Adlon

Cuando en 2010 la actriz Pamela Adlon se hizo con parte de la responsabilidad creativa de varios episodios de la otrora serie autobiográfica sobre el humorista Louis C.K, a Pamela le vino la suerte a ver y FX le encargó junto a su compañero la creación de una serie basada en las vivencias de una actriz y madre soltera en Hollywood.

La maquinaria se puso en marcha y tras el éxito de las dos primeras temporadas, el movimiento #metoo destapó uno de los tantos escándalos de acoso y abuso sexual, ésta vez era el turno de su compañero Louis C.K. La serie no sufrió las consecuencias, al menos, en cuanto a producción y notoriedad. Sin embargo, el listón estaba altísimo y el bajón de la tercera temporada, que firma en exclusiva Adlon, y los primeros episodios de la cuarta, nos deja entrever tramas más personales, pero sin la chispa del principio.

Escándalos aparte, ‘Better Things’ es, sobre todo, una serie feminista que no hace abanderamiento de ninguna proclama para tratar temas a los que que, a un lado y otro del planeta, todas y cada una de nosotras, nos hemos tenido que enfrentar en algún momento de nuestras vidas. Sin alardes ni acritud Adlon retrata una visión femenina de lo que es ser mujer y las implicaciones que tiene serlo sin victimismo ni culpa. Tampoco Sam es una santa y, por supuesto, no nos tiene que caer bien todo el rato. Ni Sam, ni sus hijas, ni sus amigas, ni su madre. Todas con sus problemas de mujer y todas con sus buenas, y malas, decisiones. ¿Y qué pasa? No pasa absolutamente nada.

He ahí su magia.