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HBO retoma la segunda temporada de ‘La amiga estupenda‘ mostrando la cara oculta, y poco amable, de la pobreza

No puedo escribir sobre ‘La amiga estupenda’ sin acudir a una de las cabezas más ilustres de nuestro país: el filósofo y maestro Emilio Lledó. Es inevitable citarle cuando con agresiva valentía defiendo la educación y la cultura por encima de los intereses económicos o materialistas de unos pocos. El apoyo y la necesidad de sostenerse y ayudar al semejante, deberían ser los motores para una sociedad libre y culta. Pienso que, quizá, el mundo sería un lugar más seguro si, como él, los gobiernos pensaran en el interés colectivo y no en el interés personal. 

Si le nombro y le traigo a colación para hablaros de la magistral ‘La amiga estupenda’ es porque no hay nadie como el maestro Lledó que defienda los valores de la educación pública, y proclame las injusticias que, aunque muchos vean lejanas en el tiempo, nos siguen acosando en nuestro siglo.

Basada en la tetralogía de la autora italiana Elena Ferrante, ‘La amiga estupenda’, es una serie sobre la miseria y la amistad. A través de Lenù y Lila, las dos protagonistas, somos capaces de conocer los barrios más humildes de Italia, sus gentes y la brutalidad que la pobreza genera.

El drama de HBO es un fiel retrato de las condiciones en las que nuestros abuelos y sus contemporáneos vivieron. Experiencias que muchos hemos heredado y se han quedado grabadas en nuestro ADN para repetirse, de distinta forma pero con la misma fuerza, durante la crisis económica que ha asolado a las familias europeas.

Un ejercicio de elegancia y virtuosismo

Cualquier cosa que se diga de ‘La amiga estupenda’ no le hará suficiente justicia. Dirigida con elegancia, el virtuosismo de Saverio Constanzo (‘La Soledad de los Números Primos’) para guiar nuestra mirada en este drama italiano es una proeza audiovisual que logra estar a la altura de las grandes figuras del cine.

Cada plano, cada silencio, cada elección en el guion, están pensados para que seamos capaces de oler y sentir lo que huelen y sienten, y hasta piensan, las protagonistas y sus aledaños. No podía ser de otro modo que, una serie con tan celebrado éxito internacional, se convirtiera en un referente para futuras generaciones. Porque si el trabajo de Saverio Constanzo es sobresaliente, también lo es el de Alice Rohrwacher (‘Lazzaro Feliz’), que trabaja como directora en los notables episodios ‘El beso’ y ‘La traición’. Grandes figuras, aunque desconocidas para el público, para una gran serie que firma en la producción ejecutiva, otra grande figura del cine actual, Paolo Sorrentino (‘La Gran Belleza’).

Lila Lenù La amiga estupenda un mal nombre HBO

Dos amigas separadas por la educación

Lila y Lenù, Lenù y Lila. La una no podría ser sin la otra porque su historia siempre estará unida por la fuerza del amor. Un amor complicado que se dificulta más cuanto mayor se hace la diferencia entre ellas y sus vidas. Si bien pudiera parecer que Lila es el eje y motor de la serie, Lenù es tan vital para el desarrollo de los acontecimientos como necesaria para comprender la desventaja y marginalidad de sus vecinos y de su propia amiga.

Con caracteres diferentes a ambas les une el amor por la palabra, y la incapacidad para salir de la asfixiante mediocridad de su alrededor. Lila, casada con un hombre que no ama, y Lenù, aprovechando la oportunidad que la vida -o su padre, mejor dicho- le ha dado, se van distanciando a la medida que Lenù conoce otra vida distinta a la que estaba destinada. Un mundo donde la palabra, la cultura y el pensamiento cobran sentido. Un mundo que ella, insegura debido a las adversidades y la educación de una madre que se sabe ignorante, se cree desmerecedora.

Las actrices Gaia Girace y Margherita Mazzucco interpretan de una forma sobrecogedora para su edad a una Lila y Lenú desembocadas a una vida de angustia y tragedia. Gaia y Margherita son dos sorpresas italianas que tienen absolutamente dominados a sus personajes. Dos jóvenes prometedoras dirigidas con sabiduría donde se demuestra, una vez más, que la elección de un buen casting es primordial. ¡Bravas!

La necesidad que tenemos de amor es un indicio de que estamos vivos, de que la amistad es una necesidad, igual que el entenderse con las palabras y leer. 

Emilio Lledó