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‘Anne with and E’: una serie donde respirar amor y amistad

Decía María Teresa de Calcuta que en la vida no siempre podemos hacer grandes cosas, pero sí podemos hacer cosas pequeñas con gran amor. Una gran frase para una menuda mujer que luchó para hacer de este mundo un lugar mejor.

Bondad y amor, dos palabras que pueden carecer de significado para los fríos corazones, pero que no pueden obviarse si queremos hablar de ‘Anne with an E’ con justicia.

La serie de Netflix, que estrena su tercera y última temporada, se basa en la novela canadiense ‘Ana la de las tejas verdes’, escrita por Lucy Maud Montgomery, sobre las aventuras de una niña huérfana en el Canadá de primeros del siglo XX.

‘Anne with an e’ es una ficción pequeña sin una explosión mediática detrás, pero que ha logrado calar a los espectadores que le han dado una oportunidad. No será ‘Euphoria’ (disponible en HBO), ni ‘Élite’ (Netflix Originals). Sin embargo, es una de las mejores series de adolescentes de los últimos años. En ella no hay drogas, tampoco Internet o ciberacoso y, a pesar de todo, no lo necesita para mantenernos atentos y vivir las aventuras de Anne y sus amigos.

Anne with an e Anne train 
Anne Shirley es una niña de trece años que ha vivido moviéndose entre hogares y orfanatos. Un día por error es enviada para vivir con los hermanos Cuthbert, Marilla (Geraldine James) y Matthew (R.H. Thompson), quienes deciden acoger a un niño para que les ayude en las tareas de la granja. A pesar de su accidental llegada, su bondad, inteligencia e imaginación se hará con los corazones de los Cuthbert y de los vecinos de Avonlea. 

 ‘Anne with an E’ nos recuerda que si bien las leyes son las que regulan el mundo, las personas son las que tienen la potestad de transformarlo

Producida en Canadá ‘Anne with an E’ es un viaje al pasado donde sus habitantes se relacionan entorno a la vida comunitaria en la que, por supuesto, también hay villanos. Unos villanos que se esconden detrás de las normas rígidas de la sociedad del siglo XIX  que Anne, con la ayuda de sus amigos, intentará combatir con la palabra y el ingenio. 

Muchos son los que la considerarán naif, pero si dejamos atrás la forma tóxica que tenemos de relacionarnos, si nos adentramos en la historia, podremos comprobar que todos hemos vivido alguna vez los problemas de la protagonista y los vecinos de Avonlea.

Quizá es, precisamente, la necesidad de romper con el cinismo imperante de la sociedad actual, lo que la ha convertido en una ficción dramática imprescindible, que nos recuerda que si bien las leyes son las que regulan el mundo, las personas son las que tienen la potestad de transformarlo.

A veces, ‘Anne with an e’ recuerda en su estilo y temática a ‘Mujercitas’, mas no hay que olvidar que estamos ante una serie basada en una novela que se publicó en 1908. Razón por que que, a veces, resulta demasiado anacrónica e incluso inverosímil. Sin embargo, es una licencia que se puede permitir porque la serie no tiene otra pretensión que la de proporcionarnos un rato de paz y entretenimiento. Y eso, se agradece.

 

La soledad se cura

Uno de los temas centrales de la historia de Anne es la soledad que actúa como motor e hilo conductor de muchas de las tramas de la protagonista.

Hay que recordar que la soledad es una de las enfermedades más extendidas en nuestro siglo, razón de más para valorar positivamente a este ficción que va más allá en su búsqueda del significado de la familia.

En ‘Anne with an E’ la joven Anne aterriza en la vida de dos solitarios hermanos a punto de comenzar la vejez. Ella no solo les trastoca su rutina si no que les ofrece motivos para vivir, provocando que los muros que protegen el corazón frío de Marilla y la timidez y solitud de Matthew dejen de ser.

Anne, con su vitalidad, irrumpe en sus vidas y las de sus vecinos dejando atrás los prejuicios y el miedo a lo diferente. Ya no hay espacio para el aislamiento y deben, con las aventuras de una adolescente curiosa, aprender a vivir de nuevo.

 

Anne Diana Cole  

Libertad para ser, amar y pensar sin prejuicios

Más allá de la soledad o de las andanzas de Anne, si hay algo que realmente me entusiasma de esta ficción es la manera en la que define y presenta a sus personajes. Unos personajes tan diversos que nos muestran otras realidades como el racismo, la homosexualidad o el simple hecho de no ser normativo en una pequeña población. Escritos con amor, lo que hacen está constantemente en correspondencia con lo que dicen. Personajes como Sebastián, Jo, Cole, Miss Stacy… son pequeñas demostraciones de libertad. Libertad para ser y amar, a pesar de todo.

‘Anne with an e’ es una producción humilde con una dirección de actores soberbia en la que cada uno de sus miembros tiene su propio espacio y lugar en la pantalla. Con solo tres temporadas, la serie supone un alivio que nos permite poder disfrutar de productos audiovisuales de este calibre de vez en cuando alejadas de grandes, y disparatadas, estrategias de marketing.

Gracias Anne.